Un
seminario-taller que proporciona
claves esenciales para obtener resultados tangibles
Mediante este seminario,
dictado en empresas e instituciones, estoy llevando el mismo mensaje de autoconocimiento
que transmiten mis libros, aunque con un énfasis especial en el sentido práctico y de
superación que demandan estos eventos. Es una experiencia maravillosa y rica en
posibilidades, pues la presencia física ofrece recursos que no permite la palabra
escrita. La presentación y síntesis del seminario es la siguiente: |
Todos tenemos
metas y anhelos que de una u otra forma queremos que se manifiesten en nuestra vida, pero
a veces sentimos que las barreras para su materialización son muy grandes, máxime en
tiempos de crisis como los actuales. Fruto de muchos estudios y vivencias sobre las
tendencias actuales, he desarrollado un método de trabajo que permite alcanzar resultados
tangibles, basado en la fusión de tres aspectos estrechamente relacionados, los cuales
constituyen los tres vértices del Triángulo de la Inspiración Realizadora:
I AUTOCONOCIMIENTO:
Aprendiendo a contactarme con mi Yo Realizador puedo extraer desde allí poderosos e
insospechados recursos realizadores. Existen actualmente métodos interesantes para
movilizar la energía interna, pero hay que saber entrar en contacto con ese caudal de
energía. La fórmula propuesta, basada en el alineamiento, la depuración y la
integración, facilita enormemente ese proceso de interiorización.
II INTERDEPENDENCIA:
Habitamos un mundo interdependiente. Es posible avanzar mucho más en cuanto a la
capacidad de relacionarnos con los demás, gracias a un proceso de sensibilización hacia
lo que los otros están viviendo y hacia una equilibrada actitud de servicio. La adecuada
interacción es puerta que abrimos hacia la plenitud.
III EFICACIA:
Los pensamientos y acciones que surgen del Yo Realizador acrecientan la eficacia en la
acción gracias al poder generado por un inteligente manejo del tiempo, de las energías y
de los pensamientos.
I: AUTOCONOCIMIENTO
La base de toda realización
exitosa proviene de la capacidad de conocernos, lo cual implica un trabajo permanente de
sintonía interna y de depuración de todo lo que nos bloquea y maniata. Conocerme
significa ahondar en lo que soy. Cuanto más avanzo en esa dirección, más claramente me
doy cuenta de que en mí habita un Ser dotado de inmenso poder realizador. Un Ser que
vence toda limitación y que tiene la persistencia, y la capacidad para ayudarme a
alcanzar todo aquello que necesito. Para establecer contacto con ese poder interno, que
denomino Yo Realizador, recomiendo hacer un plan de acción a corto y largo plazo basado
en tres pasos:
Alineamiento: para poder
desplegar un mayor potencial de mí mismo y elevarme hacia el Yo Realizador, debo empezar
por alinear mi parte física, mi parte emocional y mi parte mental.
Depuración: A medida
que me esfuerzo por entrar en contacto con mi Yo Realizador, voy descubriendo la necesidad
y posibilidad de "limpiarme de energías" que me atan y oprimen. Pautas dictadas
por el sentido común, permiten una metódica depuración.
Integración: Una frase
de Gandhi resume lo que es la integración: "Una vez desarrollada en nosotros, la
fuerza interna se hace invencible. Pero para alcanzar ese estado, esta fuerza tiene que
empapar todo nuestro ser y formar una unidad indisoluble con nosotros mismos".
La dimensión espiritual que
hay en cada uno de nosotros es nuestra esencia, nuestro centro, del cual se extraen los
recursos que nos inspiran y elevan, poniéndonos en contacto con las eternas verdades de
toda la humanidad. Y cada cual lo hace muy a su manera.
Stephen Covey |
Cuando nos damos cuenta de
que nuestro verdadero Yo es la potencialidad pura, nos alineamos con el poder que expresa
todo en el universo.
Deepak Chopra |
II: INTERDEPENDENCIA
Antes era posible
triunfar en forma casi aislada. Pero en el mundo de hoy esto ya no es posible: vivimos en
un mundo de total interdependencia. Nos necesitamos los unos a los otros. Y para aspirar a
mayores realizaciones, cada vez será más exigente una adecuada sensibilización
interpersonal. Tres recomendaciones claves para realizar grandes progresos en la
interacción e interdependencia son:
Inofensividad: El arte
de la inofensividad es el arte de no enfocarnos indebidamente en los aspectos negativos de
los demás. La inofensividad es la actitud madura de quien, conservando un poderoso
sentido crítico, se esfuerza permanentemente por construir en lugar de destruir, y trata
de amar y servir en lugar de juzgar y renegar.
Selectividad: Cuando nos
relacionamos con personas altamente realizadoras, nuestras posibilidades de realización
se dinamizan en forma asombrosa. Construir amistades que jalonen nuestro potencial
realizador es todo un arte, pero una vez consolidadas esas amistades, los frutos que se
dan y se reciben son maravillosos.
Servicio: Es un
ingrediente esencial, sano, útil y productivo, tanto a nivel personal como a nivel
grupal. El servicio es un arte que requiere la más fina sensibilidad y la más férrea
determinación. Tiene que ver con ese algo tan profundo y delicado como es el corazón del
ser humano. El servicio es gozo, es lucha, es esfuerzo, es aventura, y sí, es también
sacrificio.
La metáfora que ilustra la
necesidad de la interecependencia e integración grupal del hombre contemporáneo
que fue un hecho verídico es la historia de cinco pescadores centroamericanos
que lograron sobrevivir a unas circunstancias que no parecían ofrecer ninguna esperanza.
El relato que aparece a continuación, suficiente motivo de reflexión por el momento
sobre el tema del trabajo en equipo. Vale la pena acercanos a este relato procurando
sentir lo que deben haber vivido estos pescadores, y que luego procure integrar el relato
a nuestras propias realidades cotidianas.
Ciento cuarenta y dos
interminables días estuvieron a la deriva cinco pescadores costarricenses en un
estropeado barco en 1988. Impusieron una marca mundial al sobrevivir casi cinco meses con
agua lluvia, pescado y tortugas, venciendo malestares, tempestades, ataques de tiburones y
el desaliento.
¿Qué les ayudó a mantener viva
la esperanza en un vetusto pesquero que estuvo a punto de zozobrar? Uno de ellos declaró:
"Lo compartimos todo: la comida, la bebida, el achicamiento, la pesca, la vigilia. Lo
que nos hizo sobrevivir fue estar unidos, compartir como si fuéramos un solo
hombre".
Después de su primera noche en
el barco que los rescató, un marino los vio arrodillados al amanecer dando gracias a
Dios. El apoyo mutuo y la fraternidad son siempre áncora de salvación en el peligro.
Unidos logramos superar los obstáculos con la fuerza de la fe y el amor. La unión que
acaba con el egoísmo, acaba también con las dificultades y con el desespero.
Gonzalo Gallo González |
Se alcanza una seguridad
especial al saber que podemos entender profundamente a otras personas y que podemos
interactuar con ellas en forma auténtica, creativa y cooperadora. Esta seguridad proviene
de servir, de ayudarle a otros de una manera significativa. Una fuente importante de estas
oportunidades de servir reside en el trabajo, cuando nos vemos a nosotros mismos como a
personas que pueden aportar y crear.
Stephen Covey |
Uno de los secretos que nos
ha revelado la sabiduría de todos los tiempos es que cualquier entrega desinteresada,
cualquier participación, todo acto de amor son cosas que nos enriquecen, mientras que
todo esfuerzo egoísta nos debilita y nos empobrece. Toda colaboración desinteresada,
toda renuncia por amor, toda compasión activa, son esfuerzos que parecen entregar,
privarse de algo, y sin embargo lo que hacen es engrandecernos y elevarnos.
Hermann Hesse |
III: EFICACIA
Un sereno y metódico proceso de
interiorización y un ambiente de estimulante interacción con los demás, permiten
adquirir gradualmente la inspiración necesaria para hacer que las acciones adquieran
dinamismo, vitalidad y eficacia. No obstante, hay que hacer arduos esfuerzos por utilizar
adecuadamente el poder el pensamiento, orquestando una sinfonía de detalles aparentemente
pequeños, hasta lograr que la habilidad en la acción sea también nuestra. Tres claves
esenciales para esto son:
Cuidadosa administración
del tiempo: En el mundo de hoy, de ritmo tan rápido y exigente, es esencial saberlo
administrar. El manejo efectivo del tiempo es crucial para el éxito en cualquier
actividad, en tanto que su mal manejo es una de las mayores causas de tensión y desgaste.
Pero el hábil manejo del tiempo no sólo consiste en administrar productivamente las
horas laborales, sino en saber sacar tiempo para el crecimiento personal y para el cultivo
de los valores superiores.
Hábil manejo de las
energías: A todos nos seduce la idea de tener más salud y vitalidad, pues gracias a
ellas podemos alcanzar con más facilidad nuestros objetivos. Uno de los secretos para
lograrlo consiste en aprender a acumular energía. Y para esto hay que aprender a
distinguir intuitivamente la gran diferencia que existe entre las actividades que
acrecientan la energía y las que la desgastan en forma innecesaria.
Inteligente canalización de
los pensamientos: Todos tenemos mucho por hacer para afinar ese preciado instrumento
que tenemos: nuestra propia mente. Día tras día nos podemos empeñar en organizarla y
controlarla de tal forma que seamos capaces de pensar cada vez con mayor claridad,
utilizándola no sólo como vehículo de comprensión sino como instrumento realizador,
ayudada por técnicas como la verbalización y la visualización.
Cada momento es valiosísimo
para quien tiene la capacidad
de reconocerlo como tal.
Henry Miller |
Tendríamos bastante energía
para todo lo que queremos hacer si no la desperdiciáramos en cosas innecesarias. Quienes
aprenden a detener la expresión de las emociones negativas, ahorrarán energía y nunca
sentirán falta de ésta. Pero la lucha con las emociones negativas necesita muchos
esfuerzos, pues el hábito es demasiado fuerte. Siempre pensamos que las emociones
negativas son culpa de los demás o de las circunstancias, cuando en realidad ellas son
producidas por nosotros mismos.
P.D. Ouspensky |
La auténtica calidad humana es
patrimonio de quienes buscan y encuentran un sabio punto medio entre un tiempo laboral
bien aprovechado y un tiempo personal celosamente defendido. Cuando equilibramos estos dos
aspectos del tiempo, descubriremos que el uno retroalimenta al otro, porque el tiempo de
trabajo vivido intensamente, en el que hacemos nuestro trabajo con amor y entusiasmo,
acrecienta nuestra necesidad de enriquecernos interiormente. Y, a su vez, el tiempo
personal inteligentemente aprovechado nos aclara e inspira hacia realizaciones más
productivas incluso a nivel afectivo y laboral.
El tiempo es oportunidad para
poblar nuestro mundo de vivencias: una buena lectura, una película que valga la pena, un
rato con un amigo. El genial autor Michael Ende, en su inolvidable cuento Momo, describe a
una niña, pobre en objetos pero rica en tiempo, en amistades y en imaginación, que se ve
acechada por los hombres grises, quienes con el falso y engañoso argumento de que tiempo
ahorrado significa un tiempo posterior duplicado, hurtan el tiempo de los seres humanos,
ofreciéndoles a cambio posesiones y prestigio. Momo, ayudada por el sabio Maestro Hora,
desafía y vence a los hombres grises, recordándonos que la vida es para vivirla, no para
ser esclavos del tiempo.
Existe una cosa muy
misteriosa, pero muy cotidiana. Todo el mundo participa de ella, todo el mundo la conoce,
pero muy pocos reparan en ella. Casi todos se limitan a tomarla como viene, sin hacer
preguntas. Esta cosa es el tiempo. Hay calendarios y relojes para medirlo, pero significa
poco, porque todos sabemos que una hora puede parecernos una eternidad y otra, en cambio,
pasar en un instante; depende de lo que hagamos durante esa hora. Porque el tiempo es
vida. Y la vida reside en el corazón.
Y nadie lo sabía tan bien,
precisamente, como los hombres grises. Nadie sabía apreciar tan bien como ellos el valor
de una hora, de un minuto, de un segundo. Claro que lo apreciaban a su manera, como las
sanguijuelas que aprecian la sangre, y así actuaban. Y paso a paso, sin que nadie lo
notara, proyectaron su invasión y fueron tomando posesión de los hombres.
A cualquiera que parecía apto
para sus planes, ellos lo conocían mucho antes de que éste se diera cuenta. No hacían
más que esperar el momento adecuado para atraparle. Nadie se daba cuenta de que, al
ahorrar su tiempo en la cuenta de los hombres grises, en realidad ahorraba otra cosa. Cada
vez más gente tenía menos tiempo, aunque todos se dedicaban a ahorrar tiempo por todos
los medios. No se daban cuenta de que sus vidas se volvían más pobres, más monótonas y
más frías.
Y los que más sentían los
efectos eran los niños, pues para ellos nadie tenía tiempo. Pero el tiempo es vida y la
vida reside en el corazón. Y cuanto más tiempo ahorraba la gente, menos vida tenía.
Michael Ende |
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